Evangelio del sexto domingo de Pascua
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
— «El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo
amará, y vendremos a él y haremos morada en él.
El que no me ama no guardará mis palabras. Y la palabra que estáis
oyendo no es mía, sino del Padre que me envió.
Os he hablado de esto ahora que estoy a vuestro
lado, pero el Defensor, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre,
será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho.
La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como
la da el mundo. Que no tiemble vuestro corazón ni se acobarde. Me habéis oído
decir: "Me voy y vuelvo a vuestro lado." Si me amarais, os alegraríais
de que vaya al Padre, porque el Padre es más que yo. Os lo he dicho ahora,
antes de que suceda, para que cuando suceda, sigáis creyendo.»
(Juan 14, 23‑29)

Pedro Ignacio Fraile Yécora