LOS DÉBILES Y PERSEGUIDOS SON LA CAUSA DE LA IGLESIA


Mi amigo Jesús Cervera, sacerdote de Valencia, me envía esta noticia, y yo solo puedo compartirla y hacer un poema ‘cabreado’.

Este artículo habla sobre los cristianos en Pakistán condenados a muerte, 
una familia sencilla con 4 hijos.
Son la hermana y cuñado (minusválido) del joven pakistaní que dio testimonio en la misa de las Migraciones (P. Santa Catalina VALENCIA), el pasado 19 enero




LOS DÉBILES Y LOS PERSEGUIDOS
SON LA CAUSA DE LA IGLESIA




No son productivos para 
las multinacionales.
No son hermosos de ver
ni divertidos para una velada.
No tienen fuerza que exponer.
Tampoco dinero para acallar deslenguados.




Sus nombres no dicen nada.
Su historia es la de otros muchos.
Nunca saldrán en las noticias
ni se les encontrará en el nombre de una vía pública.

Si molestan, se les ‘quita de en medio’.
Si protestan, ‘desaparecen’
Si dicen lo que no gusta
-aunque sea verdad-
se esfuman en un mar de nombres que nadie lee.


Viernes Santo es todos los días.
En todos los rincones del mundo.
Ser ‘débil’ es muy peligroso.
En muchos países del mundo,
Ser ‘discípulo de Jesús’, también.

¡Los cristianos de occidente 
callamos como canallas,
porque aunque nos quejemos nos va bien!
¡Basta ya de «yupis cristianos»!

Pedro Ignacio Fraile Yécora
Semana de Pasión de 2014



LA PASIÓN DE JESÚS EN LA GUERA DE SIRIA


La Pasión de Jesús no es un 'recuerdo' ajeno a la vida de cada día. La noticia que traigo al blog es solo una gota de agua en el océano de la violencia del mundo.
La Pasión de Jesús que vamos a celebrar la semana que viene tiene nombres y rostros. Unos conocidos, como el del jesuita asesinado. De otros nunca sabremos los nombres ni conoceremos sus rasgos.
Buen Dios, acoge en tu seno a toda la humanidad que sufre violencia y transforma nuestros corazones para que seamos personas que trabajemos por la paz.

«ES IMPOSIBLE QUE SUFRAMOS Y EL MUNDO NO HAGA NADA»
Siria: secuestran y asesinan al jesuita holandés que denunció el sufrimiento de la población de Homs


El P. Frans van der Lugt, sj, sacerdote jesuita holandés ha sido secuestrado y asesinado por hombres armados no identificados este lunes en la asediada ciudad siria de Homs, según han informado los medios holandeses. El religioso, que recientemente denunció la pasividad del mundo ante el sufrimiento de la población civil, vivía en Siria desde 1966. Hombres armados se lo han llevado de su vivienda esta mañana y le han realizado dos disparos en la cabeza, ha informado el diario holandés 'Volkskrant', citando a superior de la orden de los jesuitas en los Países Bajos.

«El padre Van der Lugt fue asesinado esta mañana el Homs», ha confirmado el P. Federico Lombardi, sj, portavoz del Vaticano. «Según el testimonio de sus cofrades, fue llevado por hombres armados que lo golpearon y mataron de dos balazos en la cabeza», explicó

Al estallar la guerra civil en Siria, el P.  Van der Lugt, de 75 años, optó por permanecer en el casco antiguo de Homs asediado y bombardeado por las fuerzas del presidente sirio Bashar al Asad.

«Así murió un hombre de paz que, con una gran valentía, en una situación extremadamente riesgosa y difícil, quiso seguir siendo fiel al pueblo sirio al que había dado desde hacía mucho tiempo su vida y su asistencia espiritual. Donde el pueblo muere, mueren también con él los fieles pastores», aseguró el P. Lombardi.

Van der Lugt vivía en Siria desde 1966. «El pueblo sirio me ha dado mucho, mucha amabilidad, mucha inspiración y todo lo que poseo. Ahora que sufre debo compartir su pena y sus dificultades», había explicado a la AFP en febrero pasado a través de internet.

«Soy el único sacerdote y el único extranjero que queda. Pero no me siento como un extranjero, sino como un árabe entre los árabes», había afirmado sonriente.

«Tenemos muy poca comida. La gente en la calle tiene el rostro cansado y amarillo [...] Hay hambruna pero la gente también tiene sed de una vida normal. El ser humano no es sólo estómago, también tiene corazón, y la gente necesita ver a sus familiares», explicaba Van der Lugt en el diálogo con la AFP.

El P. Van der Lugt advirtió del sufrimiento de la población de Homs, en el centro de Siria, en un vídeo este año, asegurando que sus habitantes vivían en la miseria y morían de hambre. «Es imposible que suframos y el mundo no haga nada», había afirmado, hablando en árabe.

PASIONES Y APATÍAS DE UN CRISTIANO DE BIEN


            Estamos en la semana de Pasión, según el calendario popular cristiano. Es más, estamos en la «semana de los dolores»: la Virgen de los Dolores, la Dolorosa, prepara su recorrido por las calles de los pueblos de España un año más. Las «Dolores-Lolas» sacan sus mantillas para acompañar a la Virgen.
            Lo contrario al dolor es la «apatía». Es una palabra que suena mal, que no nos gusta a nadie aunque no sepamos bien por qué. La «apatía» tiene que ver con la ausencia de «pathos», de «pasión», de «padecimiento», de «empatía», de «pasibilidad», La persona «apática» no tiene «compasión»,  es «impasible».
            Luego hay otras palabras del mismo «espectro semántico», como simpatía o antipatía. El «simpático» comparte un mismo lenguaje, una misma forma de expresión, de saber estar, de comunicación verbal y no verbal. El «antipático» todo lo contrario. Hay gente muy sesuda que es muy antipática, porque con él ni irías ni a heredar; también están los «bribones simpáticos» que te engañan y encima quedas contento.
            ¿Y un cristiano de bien? ¿Es «pasional» o «apático? ¿Con qué «empatiza» y de qué «siente compasión»? No son tiempos buenos para los que se toman la fe en serio (tampoco para los que se toman la fe «a medio gas», no nos engañemos). Los que quieren vivir conforme al evangelio no pueden vivir de forma impasible ante un mundo que se desangra. Los ejemplos los ponéis cada uno de vosotros: eso sí, que tenga que ver con la sangre derramada, con la sangre violentada, con la sangre inocente, con la sangre de los débiles… En un mundo que se desangra, el cristiano no puede decir que no «padece» también él.
            La «pasión» forma parte de la esencia cristiana. Jesús se «compadecía» de las personas que sufrían. No sólo «le daba penita», o «sentía lástima», sino que se revolvía por dentro, tomaba decisiones, y actuaba. Por eso lo mataron; no porque fuera un «señor simpático», ni siquiera «empático», sino porque llevaba la pasión a flor de piel y de vida. La «compasión» de Jesús le llevó a su «Pasión»; son dos términos no solo lingüísticos, sino teológicos.
            Estamos en la Semana de Pasión como pórtico a la Semana Santa. No es ninguna cosa del otro mundo si nos preguntamos, los que decimos que somos cristianos – al menos-, si bien esta pregunta es muy humana: ¿cómo estamos de compasión con las víctimas, con los desahuciados, con los ninguneados, con los empobrecidos, con los «sobrantes» (según las estadísticas) de este mundo?
            Si somos cristianos «apáticos» podremos defender con labios y formas externas nuestra piedad popular, pero si no somos «compasivos» no entraremos en la Pasión de Jesús, entrada en su misterio de muerte entregada que nos conduce a la plenitud de la vida en la Resurrección.

Pedro Ignacio Fraile Yécora
7 de Marzo de 2014
Lunes de Pasión

           
           

            

¿POR QUÉ DEMONIOS NO TE QUEDAS? (más sobre el evangelio del próximo domingo: Jesús y Lázaro)


 Acabo de leer esta noticia hoy en el periódico (texto en el recuadro de abajo), recordando el suicidio del cantante del grupo Nirvana. Se me han venido a la mente tres reflexiones que quiero compartir con vosotros, a raíz de dos de mis últimos artículos:

1) La pregunta que hacemos una y otra vez es ¿por qué…? La semana pasada comenté el ¿por qué? de los occidentales y el ¿para qué? de la sabiduría bíblica. Ver el artículo ‘¿Esto por qué? o ¿esto para qué? Razón o sentido en el ciego de nacimiento’

2) Este cantante, de 27 años, hastiado de éxito, se suicidó. ¿Qué hacemos con la vida cuando, aunque nos haya sido dada, y cuando incluso aparentemente bebamos a sorbos sus mieles, no la queremos? Volvemos al arduo problema del «sentido». ¿Para qué vivir?

3) La esposa del cantante dice ¿por qué no te quedas? Hoy nuestra sociedad evita decir que alguien «ha muerto» y dice que «se ha ido». La pregunta delata un sentimiento muy humano, pero insuficiente. La Resurrección de Cristo arroja luz: ‘No os inquietéis. Confiad en Dios y confiad en mí. En la casa de mi  Padre hay lugar para todos: de no ser así, ya os lo habría dicho; ahora voy a prepararos ese lugar. Una vez que me haya ido y os haya preparado el lugar, volveré y os llevaré conmigo, para que podáis estar donde voy a estar yo’ (Jn 14,1-3)


NOTICIA DE AGENCIA (textual, sin quitar ni un punto ni una coma)

"¿Por qué demonios no te has quedado?", gritó Courtney Love en el homenaje celebrado tras la muerte de su marido, el ya mítico Kurt Cobain, un hecho que golpeó al mundo de la música hace 20 años y que sigue planteando entre muchos de sus admiradores esa misma cuestión.

Con motivo del aniversario de su fallecimiento, que se cumple mañana, son varias las iniciativas que intentan honrar con más o menos suerte la vida y obra de quien está considerado un icono y figura imprescindible de la música de los años 90 como gran adalid del grunge y del sentimiento desesperado de la generación X.

“Kurt Cobain, de 27 años, se atrinchera en el invernado de su casa. Atranca la puerta con un taburete, escribe una nota en tinta roja (...). Tras consumir 1,52 miligramos de heroína, se apunta con el cañón de la escopeta en la cabeza y acciona el gatillo", dice la entrada escrita por Borzillo para el 5 de abril de 1994, zanjando la polémica sobre si su muerte fue un suicidio o un asesinato.